sábado, 16 de julio de 2011

Pesadilla en Kapildui (15/07/2011)

Equipo: Juanan, Txema e Igor.

Ruta en endomondo y en wikiloc.
Lo primero de todo agradecer al autor de Wikiloc y a su compinche Juanan por colgar esta ruta... y lo segundo agradecer que todavía estamos vivos.
Todo empezó un viernes a las 5 de la tarde, algo presagiaba el desastre... Javi debido a un pinchazo salvó la tragedia, no era consciente de la que se había librado.
Subimos Okina por Aberasturi, todo por monte, algunas zonas con barro...  disfrutamos la subida. Bajamos al pueblo de Okina por carretera, reponemos líquido y empieza el asalto al Kapildui, terreno seco pero con mucha piedra suelta (peligro de desprendimiento), todo bien, todo tranquilo, no eramos conscientes de lo que nos esperaba...
Alcanzamos Kapildui, la postal era una mezcla entre base militar americana de los años 60 y construcción extraterrestre. Las baterías de los móviles GPS se encuentran a media carga, era una señal que no supimos leer. Comienza la bajada, perdemos la ruta... no! no la perdemos! no había ruta! comenzamos travesía campo a través, zona de arbustos bajos con pinchos peligrosos... debemos volver sobre nuestros pasos con frecuencia, no estamos perdidos pero la noche se echa encima...
Comenzamos el descenso bosque a través, no hay ningún sendero, todo empieza a estar oscuro, los móviles con batería mínima. Tarde encontramos un sendero que nos puede devolver a la civilización, el equipo recupera la esperanza... pero por poco tiempo... sufrimos un pinchazo, se pagan los excesos anteriores, la noche se nos echa encima.
Gracias a la pericia técnica y a lo preparado de la expedición el pinchazo es arreglado en tiempo de pit-stop. Retomamos el descenso, empiezan a oírse gruñidos guturales que provienen desde las entrañas de la tierra.
Deseseperadamente continuamos el descenso, pero la bici herida con el primer pinchazo sufre un nuevo pinchazo. El nerviosismo se apodera del grupo, no estamos preparados para afrontar la noche, el equipo empieza a hacer planes alternativos, arreglar el pinchazo y proseguir el descenso, o buscar refugio y preparar un fuego que aleje a las bestias...
La diosa fortuna nos guió a través del descenso completamente a ciegas, pistas embarradas nos aguardaban en cada curva, las fuerzas bajo mínimos,...
Una auténtica pesadilla...

7 comentarios:

  1. La ruta muy chula, cuándo la repetimos??? (con luz diurna, claro...). Ya tengo alguna otra en mente, sólo para valientes...

    Próximas cosas a llevar en la mochila (por si acaso):
    1. Linternas
    2. Machetes
    3. Trampas para conejos
    3. Vídeos del Último Superviviente
    4. Saco de dormir
    5. Hornillo de gas

    Igor, muy buena crónica.... lo que no especificas es...QUE LA BICI QUE PINCHÓ 2 VECES EN 100 METROS FUÉ...TU TRACTORRRRRRRRRRRR!!!!!!! JUASSSSSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!!

    Bueno, a recuperar fuerzas que la semana que viene llega otro infierno....je je je

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  2. La crónica.
    Todo comenzó en el portal de Igor, poniéndole a punto el cable del cambio, que él en un arrebato de mecánica de bicis había soltado y no le entraban la mitad de los cambios.
    A lo lejos se divisa al señor carpintero montado en una bici de carreras e inventándose, nose q de trabajo para decir finalmente que no venia que se iba a subir zaldiaran. Pero no acaba allí la movida, por el señor cantero, hace que se conjuren los astros, al olvidarse de cargar el móvil y no poder llevarlo.
    En fin, que muy mal se nos tenía que dar con 2 barritas energéticas y un bidón de gatorade.
    Comenzó la subida a okina por monte, la verdad que muy llevadera y se me hizo hasta corto.
    Pasamos por el pueblo de okina y empezamos a subir como decía claver rodeando (20% de cuesta) al famoso monte...
    Los paisajes muy bonitos barrancos, cascadas de agua, pero ya empezaba lo duro, los pícateles......todavía estoy dándome afterbite en los ronchones que tengo en ambas piernas, los zarzales que había a ambos lados del camino...todavía me estoy dando en los brazos betadine...y no solo eso, el señor Claver empezó a contar historias de que habían encontrado a unos excursionistas muertos abrazados en el monte y a un ertzaina al que se le había dado la vuelta el quad, agorerrrrrrrrrrrroooooooooooooo¡¡¡
    Después de una bajada comienza la subida final, llena de pedrascales y peñascos. Una y otra vez íbamos a poner pie a tierra, parecía que todas las piedras iban para mí.
    Llegamos ya a la cima de Kapildui, parecía una estación de la iniciativa dharma (serie perdidos), donde hacían experimentos con humanos...y comenzamos a bajar....
    Gracias a GPS y a wikiloc íbamos bajando, hasta que nos topamos con una valla que decía: “Peligro zona de adiestramiento” y como no, no podíamos atravesar aquella valla porque:
    Podía haber unos francotiradores apuntándonos con sus rifles, un grupo de boinas negras con mucha hambre escondidos con sus cuchillos tras los arboles, o unos scouts con muy mala leche que nos apuntasen con sus tirabiques, noooooooooooooooooo¡¡¡¡ no podíamos pasar¡¡¡¡aunque el wikilock y el señor google maps nos indicasen que por allí nooooooooooo¡¡¡
    Teníamos eso si que atravesar un campo lleno de zarzales y arbustos bajos llenos de espinos que todavía me estoy quitando de las piernas (ya decía yo que las ovejas no estaban por aquella zona, que listas son...); para luego como no cruzar la puta valla un poco más arriba, atravesar campo a través (con sus hojarascas y ramascales en cuesta) para por fin encontrar indicios del camino...
    Pero la cosa no podía acabar aquí, por q tenía que pasar, dos pinchazos (por atravesar los espinos) del señor Igor, con sus pedazo de cubiertas...aquí fue cuando entramos en estado de pre-pánico... eran las 21:15 de la noche y quedaba media hora de luz y todavía había que bajar todo el monte, y el camino de bajada todavía no estaba muy claro.
    El pánico entró con el 2 º pinchazo, Juanan llamando a sus padres para que acostasen a la niña que iba a llegar tarde, Igor que le entraba una temblina soltando la rueda.... Pero allí estaba yo con mi repuesto de cámara para salvar la situación.
    Ya pensábamos en hacer un refugio, comer escarabajos peloteros y en quedarnos toda la noche abrazaditos alrededor de un fuego que no sé como lo íbamos a hacer...
    Comenzamos a bajar, que mira que como será la adrenalina y el verse en una situación de claro riesgo, que parecíamos gacelas corriendo delante de los leones...la vedad que no se veía ni ostias...
    Y en esto que oigo unos gritos delante mío: llllllllliiiiiiiiiiiiiiiiiiiijjjjjjjjjjjjjjjjjaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa¡¡¡¡¡¡ eran Igor y juanan que habían llegado al asfalto...estábamos salvados............tan solo quedaba llegar hasta vitoria por carretera a eso de las 22:15 llegué a mi casa...
    Agradecimientos a la madre del rutero de wikiloc y al padre del entrenador de paracaidistas que puso la valla...

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  4. Bueno, bueno, que brillante idea lo de las marchas BTT nocturnas. Esta misma semana me compro un aullentador de alimañas y unas gafas con lentes de visión nocturna. Ya me parecía a mí, que si el destino no quiso que fuese ayer en bicicleta al monte sería por algo. Por cierto, mi tarde fue mucho más tranquila, subí y baje 4 veces Zaldiaran pero, a pesar de intentarlo (quiero saber si es cierta la leyenda sobre su capacidad de subir a rueda), no me tope con el ciclista fantasma.
    Guuuuiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiijjjjjjjjjjjjjaaaaaaaaaa!!!

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  5. La "crónica":

    llego 15 minutos tarde por cuestiones "logísticas" (mi hija). 15 minutos de luz que luego hubiésemos agradecido, si bien tuve que estar esperando a que el equipo de mecánicos arreglara los cambios de la "John Deere" de Igor.
    Salimos de camino a Aberásturi e Igor me pregunta en plan broma: ¿Estaremos en casa para las 21:00 como muy tarde, no? Es que he quedado a las 22:30...Yo le dije, tu tranquilo que para las 22:15 estamos en casa...ja ja ja... Y así fue, nadie puede negarme que no cumplí mi palabra...Sabíamos que era una ruta larga para hacer por la tarde y que no había mucho margen de error, así que nos arriesgamos...La subida a Okina por el monte me gustó mucho y eso que tuve que recuperar el terreno perdido cuando paré a ajustar el GPS porque no me esperó ni el tato...Algunos mosquitos, sí, aunque parece que preferían la sangre de los otros 2 miembros de la expedición. Llegamos arriba y foto con nuestra amiga la vaca. La subida desde el pueblo de Okina a Kapildui preciosa, de los mejores paisajes que he pisado. De todas formas hasta se agradecía ir con la fresca, porque esa misma ruta a pleno sol se hubiera hecho mucho más dura. Llegamos a la cima de Kapildui, por el momento "cima coppi" de nuestras salidas a 1177m. Empezamos la bajada con ciertas prisas, no había mucho tiempo para desperdiciar. Llegamos a la famosa valla...La señal te dice que no pases, el gps que si, igor que se pone nervioso y tira p´alante, ni gps ni ostias...Volvemos para atrás y saltamos la valla, o más bien reptamos bajo ella. He estado leyendo un poco en internet, y toda esa zona desde los años 80 es el campo de entrenamiento de los cuerpos especiales de la ertzaintza, los llamados Berrozis (por el nombre del pueblo que está al otro lado)...Un poco de bosque a través para ver si encontrábamos algún perrechical... y damos con el camino. Vale, salvados...no! No es Juanan es que pincha para variar, es la "John Deere" que pincha, no una sino 2 veces...No hubo que sacar el kit de emergencia de parches de milagro, un pinchazo más y la cosa se hubiera puesto muy negra...Bajando en las zonas de bosque no se veía ni ostias, y no íbamos precisamente despacio. A mi ya me había pasado esto mismo 2 o 3 veces yendo solo y sin móvil, por eso no perdí la calma...Se trata de no ponerse nervioso y tirar p´a bajo, siempre acabas saliendo a algún sitio...Y así fue, llegamos a Hijona y desde aquí en plato grande hasta Vitoria para llegar a las 22:15.

    A pesar de todo esto...¿no me negaréis que la ruta mereció la pena, no?
    Lo peor que podía haber pasado es tener que bajar a pata y a tientas y haber llegado un "poco" más tarde a casa y que Txema se hubiera puesto nervioso por no tener agua (el próximo día seguro que no se olvida la camelback). Eso sí, gracias a mi móvil de última generación capaz de transmitir y recibir datos a gran velocidad y con una duración de batería extraordinaria que hoy por la mañana todavía duraba...

    Estas experiencias son las que se recuerdan a la vuelta de los años...

    El próximo día que pase por el decathlon me pillo una linternilla de esas para llevar en el llavero con dinamo.

    Bueno btteros, id poniendo las bicis a punto para la próxima (y comprando cámaras de repuesto).

    Saludos!

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  6. Enhorabuena por estas crónicas que me han tenido despollao en el sofá!queremos mas aventuras de los frikis de la btt!!! Gustavo

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